Una cura de humildad
25 Noviembre 2008
Es increíble lo importante que ha sido la semana pasada en mi vida. Lo realmente cambiante y vivencial de sus momentos.
Es realmente cierto que cuando las cosas van casi siempre hacia arriba y además a una velocidad considerable, como es mi vida en estos momentos, es fácil perder ciertas perspectivas que nunca deberían olvidarse.
Tener mi edad y conseguir el posicionamiento profesional que en estos momentos estoy disfrutando, ver cómo mis libros agotan sus ediciones o que tus alumnos siempre hablen maravillas de ti no ayuda en exceso a tener los pies en el suelo.
“Debe ser por la moqueta” comentaba un amigo recientemente.
Lo cierto es que acostumbrado a que siempre te reciban entre elogios, que te inviten a comer o a cenar con extraños y que hablen de tus excelencias (por mucho que intentes evitarlo) en lugares donde siempre el suelo está enmoquetado a lo único que ayuda es que siempre estés un centímetro despegado del suelo. Un centímetro que no parece mucho, pero que en ocasiones se convierte en una distancia insalvable.
Siempre he intentado ser cercano, sencillo y muy humano, pero hasta esta semana no me había dado cuenta de lo fácil que es irse alejando poco a poco de los valores que me trajeron hasta aquí y que espero no volver a olvidar.
Mi agenda de la semana pasada me hizo disfrutar de los momentos más agradables al lado de unos estupendos gurús: Un agradable Juan Carlos Cubeiro, una genial Marta Romo y un impactante Antonio Moya (tres personas a las que admiro). Disfruté de unas sesiones de estrategia social bastante importantes en la carrera de una persona que llegará lejos. Sin duda me entusiasmé al ver los excelentes trabajos de los alumnos del MPA en CEU y la clase que les pude ofrecer el viernes creo que me llenó más a mi que a ellos. Y por supuesto la jornada de JSE sobre el Método MEJORA englobado en unas jornadas de igualdad fue exquisito.
Pero… ¿Acaso no son cosas de las que disfruto habitualmente? ¿Qué ha cambiado? ¿Dónde está la cura de humildad?
Pues bien, a lo largo de la semana pasada decidí asistir a todas y cada una de las clases de la carrera a la que me he matriculado y he podido vivir la experiencia de ser un alumno más. Pero no de esas famosas conferencias o seminarios de gurús internacionales. Un alumno de unos profesores de 1º de publicidad (evito comentar sobre ellos en este primer post para evitar falsas creencias) y con unos compañeros que están en otra etapa vital (18-23 años).
Sin que ellos lo sepan, entre todos me han hecho recordar para qué me dedico a esto, porqué he decidido mi estilo y mi forma de ser. Estoy comprometido con las personas y no con los cargos o con los laureles.
¡Qué importante darse una cura de humildad de vez en cuando! ¡Qué importante disfrutar de las emociones de los compañeros! ¡Qué importante disfrutar de una formación directa, clara y cercana!
Este cambio de rol me está viniendo fantásticamente bien y aunque hoy me pongo el traje de batalla para Sevilla y San Sebastián y despliegue mis mejores plumas en unas sesiones de estrategia y liderazgo social (que también es lo que buscan los clientes) Ahora lo vuelvo hacer teniendo en la cabeza las inquietudes de Ana, la energía de Jota, la complicidad de Patricia, las ganas de Oscar, la sonrisa de Sofi, las curiosidades de Yago… Tengo un año para descubriros a todos y todas, tengo un año para descubrirme mejor.
GRACIAS
Feliz semana
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1.
pakito | 27 Noviembre 2008 at 6:11 pm
despues de leer el artículo me sabe mal decirte algo bueno¡¡¡
pero bromas aparte lo que me deja tranquilo es comprobar, que si que eres esa gran persona que creo que eres, tu reflexión asi lo demuestra.
Mientras seamos capaces de ver lo errores en los que podemos incurrir, es bastante probable que no los cometamos y que si en algun momento de debilidad humana lo hacemos, es mas facil que los corrijamos.
Sigue disfrutando de tu éxito que es bien merecido.
Ah y te felicito por volver a clase de alumno, me encantaría volver a experimentar esa faceta.
uuuuummm a lo mejor me animo¡¡¡
abrazos
pakito
2.
rubenturienzo | 27 Noviembre 2008 at 6:52 pm
Bueno Paco, lo cierto es que es una decisión que cuesta tomar, pero de la que estoy plenamente orgulloso.
Además, la gente que he encontrado es genial.
Tú bastante cura tienes con lo que se te viene encima jejeje.
Un abrazo y a ver si pronto celebramos la llegada del verdadero paquito!!
3.
Juanjo López | 29 Noviembre 2008 at 7:52 pm
Como bien dices aquí, estás comprometido con las personas, y eso lo sabemos todos los que nos hemos cruzado contigo alguna vez.
Es bonito eso de ver lo positivo de toda la gente que nos rodea. Yo lo estoy intentando.
Un abrazo.