Yo puedo, tú puedes…

7 octubre 2009 at 12:00 am 6 comentarios

You-Can-Do-It1

El pasado sábado llegaba de tomarme algo con mis hermanos cuando al mirar el ordenador, una persona me había escrito en el facebook un texto que me sorprendió mucho, pero que desde su sinceridad y su inquietud me impulsó a escribir este post. Espero Ana que sea lo que buscabas.

Hace no mucho una persona se hizo famosa en el mundo por el grito “yes, we can”. Un grito a la cooperación, a la colaboración y a la fuerza de grupo. Pero ¿Y qué pasa con el individuo? ¿Hay personas que deben resignarse a conseguir sus éxitos sólo si forman parte de un grupo? ¿Realmente el éxito está reservado para unas personas elegidas?

Sinceramente creo no. El éxito espera a toda persona que trabaje para alcanzarlo.

Pero entonces ¿Porqué no todo el mundo alcanza el éxito?

En primer lugar deberíamos analizar con exactitud esa pregunta porque estoy plenamente convencido de que lo que para algunos es un éxito para otras personas es un rotundo fracaso, con lo que el factor comparativo entra en juego. Por otro lado si analizamos que no todo el mundo encaja igual las adversidades, el factor motivación también cuenta. Y por último, el factor valentía, ¿Cuántas personas están realmente comprometidas con su felicidad?

El primer factor nos debería enseñar que no podemos comparar nuestros éxitos con los conseguidos por otras personas, o incluso con sus fracasos, ya que en la mayoría de ocasiones nos faltan datos. Por ejemplo: Alguien podría sentirse mal al leer que me van bien las cosas, que escribo libros, doy conferencias, soy profesor y soy plenamente feliz con mi vida, pero poca gente se para a pensar que este verano viví uno de los peores momentos de mi vida reciente ante la desesperación y conflictividad profesional que unos clientes me habían provocado. Por lo tanto, nuestros éxitos son nuestros y el valor se lo damos cada quien sin comparar, obsesionarnos o intentar imitar, ya que si no lo hacemos así, la envidia y frustración pueden ser una gran losa. Vive intentando conseguir tu felicidad y tus éxitos con valores positivos. Vive éticamente construyendo lo que tú quieres llegar a ser. Vive caminando hacia lo que a ti te hace feliz ya que vivirás contigo toda tu vida.

El segundo factor nos habla de la motivación y de la capacidad de reactivación personal. Un elemento fundamental en las cadenas de éxito, ya que éste no lo regalan y siempre lleva asociado momentos duros y difíciles de superar. Toda persona pasa por ellos, pero ¿Eres capaz de levantarte cada día queriendo lo mejor para ti? ¿Realmente eliminas aquello que te hace daño de tu vida? No te justifiques. Si es malo, no debe estar en tu vida. Así de simple. ¿Cómo puedes desear conseguir el éxito si tú eres quien te pones tus propias zancadillas con creencias limitantes? Sólo hay que pasarse por algunos perfiles de las redes sociales para ver como hay personas que cíclicamente están mal. ¿Necesitan estar mal? Entonces ¿porqué no deciden dar un paso adelante y dejar el dolor atrás y aquello que les hace daño lejos de su día a día? Vive sonriéndole a tus heridas y demostrándote lo fuerte que eres. Vive con ilusión y esperanza mientras eliminas aquellos actos o pensamientos que te lastran tus éxitos. Vive queriendo ser feliz y apostando por ello cada día olvidando los baches del camino.

La valentía es el punto intermedio entre el miedo y la temeridad. Muchas personas tienen miedo al éxito y esto les bloquea, pero ¿cómo se puede temer a algo que te haga feliz? No debemos confundir la precaución con el miedo que nos inmoviliza. No todo el mundo merece tener éxito, al menos es como yo lo veo. Sólo las personas que se han comprometido con su éxito, que saben lo que quieren y que luchan cada día por conseguirlo con valentía conquistan sus objetivos. Las herramientas están ahí, en los libros de gestión o autoayuda, en las clases, seminarios, conferencias o internet. No es una cuestión de herramientas, es una cuestión de actitud. Si tú te mereces tu éxito, ¿A qué esperas a ser valiente? Vive con valentía y olvida tus miedos. Vive deseando esa maravillosa sensación de consecución y plenitud de objetivos. Vive sin vergüenza por haber deseado ser feliz, ya que si vas tras tu felicidad y tus éxitos, nadie nunca te podrá decir que no te son legítimos.

Porque en definitiva, todo el mundo puede, pero no todo el mundo quiere.

Las personas que alcanzan sus éxitos levantan admiración y también recelo. Levantan satisfacción, pero también críticas. Levantan pasiones y odios. ¿Y vas a hipotecar tus éxitos y tu felicidad para satisfacer la envidia o la mediocridad de terceros? ¿Vas a olvidarte de tus éxitos por miedo a que tu status quo varíe?

Comprométete con tu felicidad. Todo el mundo puede conseguirlo. Yo soy un tipo normal y cada día me levanto luchando por mi felicidad. Conozco mucha gente brillante que hace lo mismo: Alex, Diana, Antonio, Carolina, Sergio, Andrés, Marta, Pilar… y créeme por mucho que yo piensen que son excepcionales, no dejan de ser personas normales. Quizá su excepcionalidad la han creado gracias a poder, con dicha normalidad, comprometerse con su felicidad y alcanzar sus éxitos olvidando miedos, vergüenzas, comparaciones, falta de motivaciones o de valentía.

Si yo puedo, ellos pueden, ellas pueden… tú también puedes. Y créeme cuando te digo que aunque muchas personas lean esto y se digan a si mismas que deben cambiar y luchar por su felicidad, sólo una minoría de personas normales, como yo, se volverá excepcional y se pondrá a trabajar realmente por lo que busca. La pregunta entonces es fácil, tras leer esto ¿Serás tú excepcional?

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Entry filed under: Otras cosas simples.

Influencia social Hasta los Obamas

6 comentarios Add your own

  • 1. Paco  |  9 octubre 2009 en 4:26 pm

    te quiero, tío

  • 2. rubenturienzo  |  9 octubre 2009 en 7:51 pm

    Gracias Paco, hacía tiempo que no te veía así jejejee
    😉 Cuídate

  • 3. manolin  |  16 octubre 2009 en 1:23 pm

    si tu puedes yo puedo, y si tu y yo podemos tiene que poder cualquiera, impresionante el video

  • 4. rubenturienzo  |  16 octubre 2009 en 5:15 pm

    Gracias manolin, hacía tiempo que no te veía por aquí jejeje La verdad es que estoy de acuerdo: cualquiera puede, pero debe querer.

  • 5. manolin  |  17 octubre 2009 en 9:49 pm

    bueno aunque no escriba mucho, siempre que tengo tiempo suelo dar un viztazo para ver lo que escribes por que me encanta,sigue asi un abrazo

  • 6. rubenturienzo  |  17 octubre 2009 en 9:53 pm

    Gracias manolin, intentaremos seguir por esta linea 🙂

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