El gran pez II

13 octubre 2009 at 12:00 am Deja un comentario

Muchos somos los autores que ofrecemos nuestras herramientas y enseñanzas a otras personas para que con ellas lleguen a lo mas alto, sin embargo, no todas lo consiguen. Algunos por falta de disciplina, otras por un error en la aplicación y otras incluso porque no son las apropiadas, pero si hay un fallo insalvable es comenzar tu camino sin conocer qué tipo de pescador eres.

Por muy claro que tengas el objetivo, por muy desarrollado que tengas tu plan de negocio o identificadas las herramientas necesarias. Aunque sepas alternar escenarios e intentes pescar al viejo James acercándote o alejándote, sólo o acompañado… Convéncete de una cosa, si no sabes quien eres, nunca podrás llegar todo lo lejos que quieras. Si no sabes qué pescador eres, nunca conseguirás pescar al viejo James. Incluso nunca sabrás si la estrategia de pescar un sólo gran pez es la realmente eficaz.

Pero conocerse no es sencillo.

Exprimir plenamente una obra como la que a continuación vas a disfrutar y sacar de ella el mayor provecho posible requiere un primer planteamiento; debes saber quién eres y lo más importante, cómo eres. Y ojalá enfrentarse a eso fuese sencillo.

Nadie dijo nunca que el resultado que esperamos nos lo fuesen a regalar, pero quiero que con esta pequeña introducción tengas al menos algunas fórmulas que te ayuden a ello.

“Conócete a ti mismo”. Los siete sabios se encargaron de imponer esta conocida inscripción en el frontispicio del templo de Delfos, y es evidentemente, una pieza fundamental del pensamiento griego. Muchos pensadores han intentado enarbolar sus matices y reflexionar sobre ella, desde Sócrates y Platón, hasta Confuncio o el autor del arte de la guerra, Sun Tzu.

Pero no es mi intención entablar una complicada retórica filosófica y me gustaría exponer una segunda parte menos conocida de la inscripción que descubrí junto a mi amigo y maestro, Juan Carlos Cubeiro; “Nada en exceso”. Y aquí volvemos al punto principal de esta humilde introducción. ¿Quién puede ser consciente de que está abusando de algo o de que realmente se está excediendo? Simplemente aquellos que se conozcan.

Entonces, recojamos la caña anaranjada, aparquemos el oráculo de Delfos y pongámonos a trabajar.

Como veremos en la fabulosa historia de este libro, nos convertiremos en auténticos potenciadores del cambio y en personas capaces de controlar el arte de la influencia, haciendo de nosotros mismos una gran marca. Nuestra actitud y conducta serán nuestro mayor escaparate, pero antes, deberemos seguir los pasos oportunos.

Primer paso. Frente al espejo.

A toda persona le cuesta pararse a mirarse detenidamente frente al espejo. Incluso aquellas que más se quieren, no soportan examinarse detenidamente frente a su imagen sin comenzar a sacarse defectos, fallos o elementos que podrían mejorar. ¡Y eso que normalmente somos más benévolos con nosotros que con quien nos rodea!

Haz la prueba el próximo día que salgas de la ducha e intenta examinar tu cuerpo durante apenas tres minutos, verás lo que digo.

Y ¿Por qué nos cuesta? Simplemente por que tenemos una idea de nosotros ya preestablecida en nuestra cabeza y el espejo, en algunas ocasiones, nos devuelve a la realidad de una manera brusca y sin contemplaciones.

Pero no dejaremos que nuestro reflejo nos domine, ni nos apabulle. Somos dueños de nuestro reflejo, así que comencemos a eliminar las creencias que hemos establecido y conozcamos de verdad cómo somos.

Yo suelo recomendar escribir una pequeña biografía de unas diez líneas en las que se preste mayor atención a las emociones que a los datos curriculares. Y termina con una descripción de los cinco adjetivos que crees que te identifican positiva y negativamente. Intenta ser objetivo y exigente. Algo que quedaría más o menos así:

“Siempre he sido un joven inquieto y curioso. Cuando era pequeño, si mis padres me regañaban, yo cogía y salía andando cabreado y no paraba hasta que no se me pasaba. Imagina los disgustos que llegué a darles. Era obstinado y muy terco. Algo que con los años se ha ido transformando en perseverancia y en obsesión por la perfección. Sé que en ocasiones he proyectado una imagen de soberbia al pensar y decir claramente cuales son mis objetivos, y es que mi ambición (siempre sanamente entendida) choca con el conformismo de la mayoría de las personas.

Me considero una persona a la que le gusta lo bello y en mi adolescencia siempre me acompañó un cierto aire nostálgico y romántico sin excesos, que creo que a día de hoy se ha convertido en un auténtico mimo por los detalles y un cuidado extremo por las personas que me importan.

Creo que soy una persona cercana, trabajadora, creativa, proactiva y muy sociable. Pero también reconozco que soy imprudente, no me gusta seguir las normas, testarudo, irreverente y en ocasiones algo burlón”

Una vez terminada recuerda que esa carta es el conjunto de creencias que tienes de ti y desarrolla un perfil de quién crees que eres. Pero ha llegado el momento de enfrentarlo al espejo. ¿Quién nos hará de espejo? Las personas que ven ese reflejo normalmente; familia, amigos, pareja…

Enséñales de manera individual tu pequeño escrito y pídeles que corrijan sobre el texto (sin borrar nada del original) o que añadan su percepción a los adjetivos finales. Cuantas más personas participen, más clara será tu percepción del conjunto de proyecciones.

Una vez terminado, recoge toda la documentación y estudia detenidamente cada escrito, cada palabra e intenta ver qué actitud tuya pudo provocar que la persona concreta lo escribiera.

Descubrirás que elementos que inicialmente no reconocías de ti, están presentes en tu personalidad y por tanto, forman parte fundamental de lo que eres. Recuerda, si otros lo perciben es porque tú lo proyectas.

Anuncios

Entry filed under: Otras cosas simples.

El gran pez I El gran pez III

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


La grandeza de las cosas simples

Bienvenido y bienvenida a la grandeza de las cosas simples. Una línea de pensamiento basada en el discurso ilusionante, en la utilización de la creatividad y la diversión como método de desarrollo. Utilizando las poderosas herramientas del marketing personal aplicadas al liderazgo social apostaremos por líderes y personas empáticas, frescas, valientes, originales, optimistas y resolutivas capaces de enfrentarse a las normas establecidas, desarrollar sus capacidades y optimizar las de sus equipos.

Entradas recientes

Categorías

Feeds

Cosas simples del mes

octubre 2009
L M X J V S D
« Sep   Nov »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Mi blog en Technorati


A %d blogueros les gusta esto: