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Escoge tu historia

Si te digo el nombre de Billy Flynn seguramente no significará nada para ti. Pero déjame que te diga que es sin duda uno de los mejores personajes de cine de los últimos tiempos, si del tratamiento negativo o manipulado de la estrategia personal estamos hablando.

Billy Flynn es el abogado más codiciado de toda la ciudad de Chicago. Un genio de la influencia, la gestión de la imagen y un artista a la hora de crear la historia apropiada para sus defensas. Astuto, inteligente, encantador y manipulador, consigue meterse en el bolsillo a cualquier jurado por muy complicado que el caso sea. No le importa la inocencia o no de sus clientas, simplemente le importa si éstas pueden pagarle. Pone su foco principal en la meta y no en como llega a ella.

Roxie Hart (que ha asesinado a su amante) y Velma Kelly (que mató a su marido y a su hermana gemela) están dispuestas a todo, la una para evitar la pena de muerte, en el caso de Velma y para lo mismo y convertirse en una celebridad en el caso de la otra (Roxie). Dispuestas a todo… Incluso a inventarse su propia historia siguiendo el consejo de su nuevo abogado Billy. Pondrán el foco principal en meta y no en como llegan a ella.

Cuando hablamos recurrentemente de la estrategia personal, solemos decir que hay que saber exactamente qué queremos decir y aprender a escoger la parte de nuestra historia que más nos interesa ofrecer. En ningún caso hablamos de inventar o engañar. No todo el mundo necesita saber todos los episodios de nuestra vida, y de aquellos que están interesados, debemos saber escoger la parte que más nos conviene contar. Es decir, a la hora de comunicar estratégicamente, debemos enfrentarnos a la elección y a la sabia selección de historias. 

No estoy hablando de las relaciones personales, ni de nuestras amistades, ya que es evidente que estas técnicas las utilizaremos siempre para conseguir nuestros propósitos profesionales. Aunque piensa un poco… Cuando conoces a alguien, ¿le cuentas lo enfadado o enfadada que te despiertas? ¿le cuentas que a tu última pareja le mentiste? ¿Que a tu último jefe no le soportabas y que dejaste de rendir al 100% meses antes de dejar tu puesto de trabajo? Evidentemente no.

Durante toda nuestra comunicación, escogemos nuestra historia, elegimos aquello que queremos que los demás tomen en relieve . 

Sólo hay una cosa que nos diferenciará del genial rol de Billy Flynn, nosotros no debemos mentir. No importa lo fácil que nos parezca o lo cerca que nos deje de nuestra meta. Todo nuestro castillo de naipes se puede derrumbar por no tener algo bien amarrado. Escogemos la información y seleccionamos las partes que queremos contar. La omisión de algún dato, siempre que no haga daño a nadie o no vaya contra el perjuicio del fin mismo de nuestra comunicación, no es equivalente a una mentira. Piensa que una vez que pase todo, debes poder seguir recorriendo tu camino sin miedo a que te desenmascaren. 

Pero también puede ser que este consejo llegue tarde, así que sólo puedo recomendarte una cosa, trabaja eficazmente para hacer realidad aquello que en su día investaste porque de esa manera podrás continuar con tu vida eficazmente. Recuerda que los datos biográficos no son lo más importante que tenemos y por tanto lo que más nos interesa mostrar y demostrar, pero habrá personas que necesites dichos datos y los pongan en relieve. No debes basarlos en el engaño.

Pon tu foco en como llegas a la meta y no en la meta es si misma.

Centra tu mensaje en valores y habilidades que sí tengas, muestra tu historia desde un prisma positivo y siempre orientado al fin que buscas o que en tu entrevista de trabajo o reunión te interese. No des más datos de los estrictamente necesarios, controla tus nervios y la necesidad de rellenar los silencios. Si éstos se producen, redunda en tu discurso. Escoge con sabiduría tu historia y ésta te ayudará a conseguir tus metas, por muy duras o difíciles que parezcan.

Cuando un bailarín se presenta ante un número, escoge el movimiento más apropiado, un director de cine elige el plano más potente, y un músico los instrumentos que más encajen y enriquezcan al show. hay más movimientos, más planos y más instrumentos, pero la correcta selección es clave.

Sólo cuando sabemos escoger eficazmente nuestra historia, cuando elegimos sobre realidades y sobre experiencias vividas. Sólo cuando centramos el foco en el camino y no en la meta final, nuestra historia sonará como un buen jazz.

Feliz semana.

(*) Los vídeos son números musicales de la película Chicago

19 enero 2009 at 12:00 am Deja un comentario

Cantando bajo la lluvia

Más de 55 años después de su estreno, “Cantando bajo la lluvia” sigue siendo la película en la que se contiene toda la historia del cine. En clave de musical, reúne todo lo que fue, es y seguirá siendo por muchos años el arte más completo y emocionante del siglo XX. Gene Kelly puso su maestría como bailarín y actor y Stanley Donen depositó en este título imprescindible toneladas de sabiduría cinematográfica. Es el mejor musical de todos los tiempos, con todos los ingredientes necesarios en el género: baile, canciones que frisan la perfección, emociones.

Una película que nos deja una enseñanza por encima de cualquier otra: debemos estar preparados para el futuro, para los cambios. Poner atención en lo que el mercado pide y evoluciona y no cerrar puertas a nada. Ese sería el concepto fundamental de un buen proceso de cambio, el estar preparado para darse cuenta de que es necesario uno.

Según el libro “Changing for good”, existen 6 pasos para efectuar un cambio definitivo y exitoso:

1. Precontemplación: No está preparado. La persona no está todavía dispuesta a cambiar, porque no es consciente de que lo necesita, o se siente abrumada, o no está en el simple “debería”.

2. Contemplación: Se plantea el cambio y empieza a tomárselo en serio. Está incubando la intención. Cree que debería empezar a cambiar.

3. Preparación: Tiene un plan. Desea marcarse objetivos, y reconoce el costo de alcanzarlos.

4. Acción: Inicia los primeros pasos. Especifica no sólo los objetivos, sino los obstáculos y fuentes de ayuda y la secuencia a seguir.

5. Mantenimiento: Empieza a convertirse en habitual. A pesar de las tentaciones, los comportamientos se mantienen.

6. Finalización: Lo ha conseguido. El objetivo de cambio se ha cumplido. El comportamiento se ha arraigado.

Pero si la apertura a nuevas ideas o conceptos es clave en este film, hay un personaje que no abandona nunca la pantalla: El optimismo. Y es que todo se puede conseguir si se trabaja con felicidad y optimismo.

Sólo por esta película, los aficionados al cine tenemos una deuda eterna con su productora, Metro-Goldwyn Mayer. Una de las secuencias más complicadas de rodar en esta historia, que narra sobre todo la transición del cine mudo al sonoro, fue la final, un momento onírico en el que Gene Kelly baila con Cid Charysse, la dueña de las piernas más impresionantes de la historia del espectáculo. Para rodarla, el equipo trabajó durante dos semanas y la productora invirtió algo más de 600.000 de dólares, una quinta parte del presupuesto total. “Cantando bajo la lluvia” está llena de anécdotas: el guión, la historia, se escribió tomando como punto de partida las canciones, de manera que de lo que se trataba es de que estas encajaran en la historia; se trabajaba en el plató unas 18 horas diarias; a Gene Kelly se le llevaban los demonios cada vez que veía lo negada que era para el baile Debbie Reynolds; las clases privadas de Fred Astaire…

Cientos de historias para un film que hay que ver obligatoriamente y cuyo original fue destruido en un incendio, sin que la tragedia llegara a más, por fortuna: “Cantando bajo la lluvia” ha llegado a nuestros días sana y salva.

Como curiosidad final, os dejo una de esas cosas sorprendentes. En esta escena (una de mis favoritas de la historia del cine) Gene Kelly tenía 40º de fiebre y se negó a cambiar de escena. La habían preparado durante semanas y se rodó en una única toma y ¡¡salió a la primera!!

Ganas por hacer las cosas bien, preparación y talento. La clave para un resultado genial.

Feliz semana

8 diciembre 2008 at 12:00 am 6 comentarios

Harry Potter y el cáliz de fuego

Lo que cuenta

La saga de Harry Potter es una popular serie de historias de fantasía escritas por la británica J. K. Rowling. Las películas describen un mundo mágico lleno de brujas y magos que coexiste con el real. El protagonista es el joven mago Harry Potter.

Harry es elegido el nuevo competidor que representará a su colegio, Hogwarts en el campeonato de Triwizard. No sabe cómo a llegado a ser elegido pero deberá competir con otros jóvenes magos europeos en su cuarto año en el colegio de magia. El profesor Moody le ayudará en su preparación convirtiéndose así en una pieza fundamental en su desarrollo.

A lo largo de las pruebas Harry comprenderá que Lord Voldemort a regresado, así que la verdadera prueba no será ganar el campeonato, si no salvar su vida.

Lo que te cuento

Tuvo que llegar la cuarta entrega de Harry Potter para poder diferenciar y reseñar la figura de un coach entre los profesores del colegio Hogwarts. Este coach, llamado Alastor «Ojoloco» Moody nos dará otra de las claves fundamentales de todo proceso de coaching: su orientación a resultados. No sirve de nada un proceso que se queda en palabras vacías; todo proceso de coaching debe llevar consigo un plan de acción que el coachee debe ejecutar. Esto es lo que «Ojoloco» le inculca a Harry durante la historia. El joven mago debe comprometerse a cumplir el plan de acción y se debe mentalizar antes de cada prueba, albergando posibilidades y ejecutando soluciones  aternativas. Su coach no puede llevarle hasta la meta, sólo puede esperar ayudarle a encontrar el camino correcto.

Es evidente que lo primero que un coach y su cliente deben trazarse es una meta. Pero, como vimos en la primera parte de este libro, la meta u objetivo final, así como las de las diferentes sesiones, deben ser propuestas por el coachee. El coach, en este caso el profesor Alastor «Ojoloco» Moody, es el que ayuda a Harry en cada una de las pruebas. A diferencia de un proceso tradicional, las pruebas son seleccionadas por la competición y Harry decide como meta el superarlas.

Ya sabemos que el objetivo debe ser asequible y alcanzable por nuestro cliente, es por ello que el sombrero designa a Harry como competidor y, por tanto, Moody le escoge como coachee porque confían en el potencial del joven. Todo coach debe creer en que el cliente puede alcanzar sus metas. Si no, es inútil comenzar el proceso.

La película nos sirve además para distinguir las diferentes tipologías que en este aspecto hay. La meta final de Harry Potter sería acabar con lord Voldemort. Sin embargo, esta meta aún está muy lejos para el joven mago y depende de muchas circunstancias externas, como encontrar a dicho malvado, tener aliados para el enfrentamiento… y circunstancias internas aún no desarrolladas, por ejemplo, la falta de habilidades en las artes oscuras.

Sin embargo, para poder avanzar hacia esa meta, a Harry se le plantea otra meta previa, una de desempeño; en este caso, ganar el torneo. Esa meta sí puede estar a su alcance. Es más controlable que la meta final. Y eso da garantías y motivación para seguir avanzando.

Pero para ganar el torneo de magos y así conseguir la meta de desempeño, Harry debe superar varias pruebas. Ésas serían las metas de sesión, que son muchísimo más alcanzables y son la base de nuestro éxito. Todo coach debe asegurarse de que el coachee cumple con estos objetivos. Es por ello que la orientación a objetivos es fundamental en cualquier proceso de coaching.

El profesor Alastor lleva el seguimiento de cada una de las pruebas como cualquier coachee debe llevar el seguimiento de las metas de cada sesión. Pero también está al lado del mago a la hora de alcanzar su meta de desempeño cuando gana el torneo. Lo único que queda por saber es si estará cuando Harry alcance su meta final, es decir, acabar con Voldemort. Un buen coach estaría. 

Momento especial

Al comenzar la historia, Harry y sus amigos viajan hasta el mundial de quidditch, un colorista partido que enfrentará a Irlanda y a Bulgaria. Cuando la familia de Ron, Hermione y Harry llega a su tienda de campaña, ésta tiene apenas tres plazas. O eso es lo que al menos por fuera parece, ya que al entrar se descubre una jaima enorme con diferentes habitaciones y mucho, muchísimo espacio. Harry exclama «me encanta la magia». Pues esto es, sin duda, lo que nos pasa en ocasiones cuando tenemos delante a un aprendiz o a un coachee, que sólo vemos el exterior y éste no nos agrada demasiado. Un coach debe estar preparado para adentrarse en su interior y ver todo de lo que es capaz.

Ningún coachee sabrá expresar o explicar en una primera sesión sus herramientas más poderosas o los pilares en los que basa su éxito a otros niveles. Esta labor le corresponde al coach. El cliente definirá un objetivo y el coach debe asegurarse de que cumple las premisas expresadas la parte teórica de este libro, es decir, SMART, PURE y CLEAR Pero también debe ayudar al coachee a encontrar las armas que éste tiene en su interior para alcanzarlas.

Nunca debes dejar que un cliente se vaya con la sensación de que en la sesión sólo ha habido jaimas y fuegos artificiales. Hay que procurar que vaya descubriendo poco a poco los rincones reales que se esconden bajo esa tela. Preguntas abiertas, como luego veremos, y hacer ver las situaciones al cliente desde fuera para que intente solucionarlas en frío ayudan a ello. No tengas la menor duda de que si consigues que el cliente se descubra a sí mismo, saldrá de las reuniones diciendo «me encanta el coaching».

Todo un personaje

El personaje fundamental de esta película, y en realidad de toda la saga, es Hermione. Hermione Granger es, sin duda, la alumna más inteligente de Hogwarts, lo que la convierte en una maga excepcional. Además es la mejor amiga de Harry y ha sabido ser su confesora y protectora en todas las historias del joven mago. 

La disciplina que ella atesora y sus ganas de aprender y adquirir conocimientos también deben ser rasgos básicos de toda aquella persona que desee ejercer como coach. Un coach debe esforzarse cada día para ser mejor profesional y, para ello, ha de seguir aprendiendo siempre con tesón y disciplina.

No dudes en ser confesor de otros profesionales del sector. El hecho de compartir tus experiencias, siempre respetando la confidencialidad, te convertirá en un gran profesional. El hermetismo sólo induce a la parcialidad.

La anécdota 

En la reciente inauguración de un curso sobre nuevas carreras en una universidad madrileña, los jóvenes se sintieron muy interesados por la profesión del coaching y sus dudas con respecto a la terapia, la consultoría. Esto es un problema habitual. Sin embargo, me vino muy bien el ejemplo del coach de Harry Potter para explicar ciertas diferencias: un consultor le habría dicho cómo debía pasar las pruebas; un psicólogo le habría ofrecido las herramientas para pasarlas; sin embargo, un coach debe sacar las armas del interior del coachee, confiar en su potencial y desarrollar sus habilidades.

Creo que ante esta duda, habitual cuando explicamos qué es el coaching, personajes y experiencias como ésta nos facilitan la comprensión de nuestros atentos y curiosos alumnos. Nunca dudes en utilizar estos ejemplos, tu público te lo agradecerá.

Hoja de trabajo

Reúne a tus compañeros/alumnos y sitúalos contra la pared. Un tercio llevará los ojos vendados, serán el equipo de los ciegos; otro podrá ver pero no hablar, les llamaremos el equipo de los mudos; y el último podrá ver y hablar pero ni moverse, ni tocar a ninguno de sus compañeros, será el equipo de observadores.

 

El objetivo es llevar al equipo de los mudos por un circuito realizado con mesas, sillas y obstáculos varios. Para ello los observadores deben indicar al equipo de los ciegos dónde deben recoger al equipo de los mudos y qué camino, previamente lleno de trampas, deben recorrer sin salirse.

 

Este es un ejercicio de introducción al trabajo en equipo, pero en el que se intenta cuestionar también la importancia de la información sesgada y cómo se siente cada uno sin tener acceso a la información que los otros poseen.

 

Extraído de mi libro: Dirige de cine

LID Editorial

1 diciembre 2008 at 10:38 am Deja un comentario

K-Pax

Lo que cuenta

Prot (Kevin Spacy) comienza a contar a los agentes que lo detuvieron tras un robo que venía de un planeta lejano, a 1000 años luz de la tierra, y que su misión era recoger toda la información posible sobre la vida en el planeta azul, para poder contrastarla con su vida cotidiana en K. Pax. También les explica que las experiencias vividas en nuestro planeta le gustan pero debe emprender el viaje de vuelta antes de que acabe el verano. Como se podría esperar, Prot es internado en un hospital, y tratado por Mark Powell (Bridges), que cree fehacientemente que podrá curarlo de sus paranoias, que es un estado temporal del cual sacará sin duda. Durante unos días, el inofensivo personaje convivirá con el resto de enfermos en el psiquiátrico, que acabarán creyendo su historia y queriendo emprender el viaje con Prot al planeta Kpax. Esta historia de superación y proactividad nos enseñará a no rendirnos nunca y conseguirá que cuestiones lo que aparentemente es obvio.  

Lo que te cuento

Una maravillosa historia en la que descubrimos a uno de los coach más especiales del cine que no es, como muchos pensarán, el psiquiatra Mark Powell, sino su paciente, Prot.

Éste ejecuta a la perfección dos normas imprescindibles a la hora de comenzar cualquier proceso de coaching. Por un lado, hace que el resto de pacientes, el cuerpo médico y los científicos se cuestionen sus valores establecidos (un coach debe intentar que el coachee rompa sus moldes mentales y piense en grande). Y, por otro, Prot se convierte en un preguntador curioso. Por mucha teoría y conocimientos que tengamos, el coach nunca debe perder esa mirada de niño inquieto y fisgón. Nunca des nada por sentado, siempre es preferible preguntar.

La ruptura de paradigmas es básica en cualquier proceso y, para ello, es necesario que el coach vaya a sus sesiones sin pasado ni juicio. Es decir, todos tenemos una serie de creencias a las que otorgamos la verdad absoluta, esto es un error y debemos eliminarlas cuanto antes. Por ejemplo, damos por sentado que el mar es azul y, sin embargo, puedes encontrar en el planeta lugares con aguas rojas, negras o verdes. Las verdad es que no importa realmente qué color del mar te gusta más, lo verdaderamente importante es que sepas apreciar y valorar la amplia gama de colores que nos ofrecen los diferentes rincones del mundo. Si siempre crees que el mar es azul nunca estarás preparado para contemplar otro mar que no reúna esa característica y eso mermará enormemente tu capacidad vivencial.

Pero esa misma actitud de ruptura de creencias y moldes establecidos es fundamental que el coach la traslade al cliente. La mejor herramienta para conseguirlo es siendo curioso y enfrentando al coachee a su propio reflejo. No se trata de juzgar, es más bien un intento de comprender qué le ha llevado a establecer una conclusión tan inflexible. El cliente insistirá una y otra vez en sus valores y percepciones. En muchas ocasiones estará bastante alineado con la realidad pero, en otras, se tratarán de creencias limitantes. Mientras que este tipo de creencias estén perennes en nosotros o nuestros clientes, el cambio nunca se podrá llevar a cabo. Creencias limitantes como «yo no valgo para eso» o «nunca dan ese puesto de trabajo a personas de mi edad» bloquean el desarrollo de una persona. Nuestra labor, por tanto, es destruirlas.

De ese modo, si unimos ambas herramientas, nos damos cuenta de que la única manera de diagnosticar una creencia limitante es preguntando. La curiosidad bien entendida nos llevará a desenmarañar la tela de sentimientos que cimientan dicho paradigma. Indaga y conviértete en un auténtico detective para saciar tu curiosidad. Nunca dejes que un aspecto, por absurdo que parezca, se te escape sin ser analizado si crees que con eso ayudarás a tu coachee a conseguir su objetivo.

Una vez que el doctor Mark Powell comienza a creer en Prot, se establece entre ellos una relación muchísimo más efectiva y provechosa. Intenta que pase esto con tus clientes, compañeros o contigo mismo.

Momento especial

Prot decide que uno y sólo uno de todos los pacientes con los que comparte planta le acompañe a su planeta K-PAX cuando él regrese. Para los enfermos esto simboliza un refuerzo positivo tal, que consigue que Howie o Henry «se curen» y que el resto de pacientes mejoren considerablemente su actitud.

Ver cómo los compañeros de Prot comienzan a resolver sus problemas e intentan ser mejores nos traslada al sano entendimiento de la competición. Todos luchan por ser el compañero de viaje elegido, sin embargo, ninguno pone zancadillas al resto. No convierten la competición en la elección del menos malo, sino en la de la persona que más se merece el premio. En el caso del coaching es el coachee el que compite consigo mismo y sus otros «yoes» por eso debemos ayudarle a enfrentarse a ellos y a luchar por ser un individuo mejor, y le iremos marcando sus avances y felicitándole por ellos.

Nunca debemos olvidar que un coach debe reforzar positivamente cada vez que el coachee consigue un progreso. Es vital para su desarrollo que le hagamos ver la importancia que éste ha tenido y que por eso le premiamos, con una palabra, un gesto o un símbolo.

En contrapartida también debe quedar claro que el coach no es un amigo o un familiar que debe contentarse con los avances si éstos son escasos. El coach debe reforzar negativamente esa actitud mediocre para que el cliente entienda la importancia de sus actos y, aunque debemos siempre terminar con una actitud positiva y cargada de fuerza y optimismo, no olvidaremos provocar o regañar a nuestros coachees si lo merecen.

Todo un personaje

Cada vez que veo la película me gusta fijarme en el personaje de Howie, un paciente diagnosticado de obsesivo compulsivo que, sin embargo, es capaz de estar dos días frente a una ventana esperando a un ruiseñor azul. Howie se convierte en el altavoz de Prot y anima al desarrollo y mejora personal de todos los pacientes.

Todos tenemos un Howie dentro: queremos creer en algo y estamos dispuestos a mejorar para lograr alcanzarlo. Piensa qué te gustaría que pasara con tu vida. Ahora ve a por ello, utiliza toda tu energía en ser mejor y lucha por conseguirlo; quizá si te esfuerzas lo suficiente también te llegará tu ruiseñor azul.

La anécdota

 En los meses de abril y mayo solemos estar en centros de estudios aconsejando y orientando sobre salidas profesionales y acostumbramos a sacar a debate temas de actualidad o películas para ver cómo los jóvenes se involucran o se defienden. Uno de los asuntos recurrentes al tratar esta película es si Prot es o no es un marciano. Resulta curioso ver cómo la gente orientada a ciencias desarrolla todo un grupo de teorías para descalificar y anular la historia onírica que los alumnos de humanidades suelen defender.

Realmente ninguno tiene la verdad absoluta, ya que la película no tiene un final claro. Sin embargo, es gracioso ver cómo todos utilizamos nuestras creencias para defender nuestras posiciones y pocas veces se está abierto a dar la razón al otro. Haz la prueba.

Hoja de trabajo

Reúne a tus compañeros/alumnos y dales una hoja en blanco. Cuenta la siguiente historia:

«Una nave extraterrestre ha aterrizado en la tierra, de ella sale un marciano y te dice que tienes la posibilidad de abandonar este planeta y viajar a uno donde todo es posible, donde se puede comenzar de cero. Pero sólo lo podrás hacer si convences al marciano con las razones más poderosas».

Deben escribir en la hoja en blanco por qué les gustaría empezar de cero, qué habrían cambiado de su vida y qué les hubiera gustado hacer. Luego deben leértelo a ti que eres el marciano. Te advierto que este ejercicio suele poner la emotividad a flor de piel, por lo que es preciso que el grupo tenga confianza para desarrollarlo con comodidad.

Esta actividad medirá la creatividad y la capacidad de convicción e innovación. Elementos fundamentales para la destrucción de las creencias limitantes.

Extraído de mi libro: Dirige de cine. Lid Editorial.

* Ésta será mi última extracción del libro para que sirva como muestra de su versátil y potente contenido. Espero que en las fechas que se avecinan y si así lo creéis oportuno, podáis regalárselo a alguna persona cercana. Seguro que le gustará y le será útil.

Feliz semana 🙂

17 noviembre 2008 at 12:01 am Deja un comentario

Amelie

Lo que cuenta

Una chica diferente a todo lo corriente, de nombre Amelie, dedica todo su tiempo a cambiar la vida de los que la rodean, sin que ellos se percaten. Los traumáticos sucesos de su vida como ver la muerte de su madre en Notre Dame, la adoración de su padre por un gnomo que decoraba el jardín de su casa, o la escapada de su pececillo por las alcantarillas de la ciudad, animan a Amelie a disfrutar de los pequeños placeres de la vida y a ver el lado positivo de los acontecimientos. Sin embargo, en lo que se hace una auténtica experta es en hacer un poco más feliz a las personas que tiene cerca.

Entre ellas está su portera, que pasa los días bebiendo vino de Oporto; Georgette, una estanquera hipocondríaca: o el hombre de cristal, un vecino que sólo ve el mundo a través de la reproducción de un cuadro de Renoir.

Lo que te cuento

La figura del coach en el cine ha sido históricamente representada por un hombre mayor, con gran experiencia o sabiduría que hacía las veces de mentor. Amelie significó una revolución al respecto porque en ella una joven introvertida y enigmática ejemplifica, sin lugar a dudas, una de las mejores virtudes del coaching: la escucha activa. Amelie centra su vida en ayudar a los demás y, para eso, es de obligado cumplimiento saber escuchar con los cinco sentidos. No hay que oír y preparar nuestra respuesta o pregunta siguiente para parecer más inteligentes, simplemente hay que escuchar lo que el otro nos quiere decir. Con sus palabras, con sus gestos, con su mirada… Fijémonos en la capacidad de conseguir la felicidad de la gente que le rodea. Observa que lo consigue en todos los casos. ¿Cuál es el secreto? Sabía perfectamente lo que tenía que hacer. Les había escuchado. La escucha activa significa escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista del que habla. La escucha efectiva tiene que ser necesariamente activa por encima de lo pasivo.

La escucha activa se refiere a la habilidad de escuchar no sólo lo que la persona está expresando directamente, sino también los sentimientos, las ideas o los pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo. Para llegar a entender a alguien se precisa asimismo cierta empatía, es decir, saber ponerse en el lugar de la otra persona.

Elementos que facilitan la escucha activa:

–Disposición psicológica: prepararse interiormente para escuchar. Observar al otro: identificar el contenido de lo que dice, los objetivos y sentimientos.

–Expresar al otro que le escuchas con comunicación verbal (ya veo, umm, uh, etc.) y no verbal (contacto visual, gestos, inclinación del cuerpo, etc.).

Elementos que deben evitarse en la escucha activa:

–No distraernos, porque distraerse es fácil en determinados momentos. La curva de la atención se inicia en un punto muy alto, disminuye a medida que el mensaje continúa y vuelve a ascender hacia el final del mensaje. Hay que tratar de combatir esta tendencia haciendo un esfuerzo especial hacia la mitad del mensaje con objeto de que nuestra atención no decaiga.

–No interrumpir al que habla ni juzgar sus palabras. –No ofrecer ayuda o soluciones prematuras.

–No rechazar lo que el otro esté sintiendo, por ejemplo, no debe decirse «no te preocupes, eso no es nada».

–No contar tu historia cuando el otro necesita hablarte. Tampoco contraargumentar. Por ejemplo: el otro dice «me siento mal» y tú respondes «y yo también».

–Evitar el síndrome del experto: ya tienes las respuestas al problema de la otra persona, antes incluso de que te haya contado la mitad.

Momento especial

Amelie Poulaine, en su incansable cruzada, decide enamorar a dos almas atormentadas del café en el que trabaja. Un día, tras terminar su jornada de trabajo, Georgette critica a Joseph por el acoso al que somete a su ex pareja y compañera de ambas en el café. Sin embargo, Amelie consigue con dos simples preguntas lograr que los cimientos del pensamiento de Georgette se estremezcan. Esto en coaching se llama “quiebre” y es eso exactamente lo que consigue en ese momento, que Georgette tome conciencia de lo que pasa realmente.

El momento de “quiebre” para todo coachee es un momento complicado ya que desnudará todas sus creencias y, por un instante, estará indefenso ante el coach. Por ello es importante elegir el lugar y el momento adecuados para llegar a ese “quiebre”. En ocasiones, un buen estilo comunicativo, un modelo coherente o un contenido adecuado pueden irse al traste si no hemos elegido el momento adecuado para transmitirlo o entablar una relación. Es importante cuidar algunos aspectos que se refieren al momento en el que se quiere establecer la comunicación:

–El ambiente: el lugar, el ruido que exista, el nivel de intimidad…

–Si vamos a criticar, pedir explicaciones o dejarle indefenso ante un “quiebre”, debemos esperar a estar a solas con nuestro coachee.

–Si vamos a elogiarlo, es recomendable que esté con su grupo u otras personas significativas.

–Si ha iniciado una discusión y vemos que se nos escapa de las manos o que no es el momento apropiado emplearemos frases como «si no te importa podemos seguir hablando esto en… más tarde».

Todo un personaje

Raymond Dufaiel, el hombre de cristal. En realidad, deberíamos reseñar el cambio que éste va desarrollando durante toda la película. Comienza siendo un hombre apagado y gris, excesivamente estructurado y de mentalidad cuadrada. Vamos, de esos que piensan que ya no les queda nada por ver. Sin embargo, estimula a su amiga a que vea el mundo y son los movimientos de la joven Amelie los que van despertando sus inquietudes y sus esperanzas. No sólo es visible en el humor sino, además, en su forma de ver el mundo, cuando decide pintar el cuadro de Renoir Almuerzo en el bote pero no como lo había realizado los últimos veinte años sino mucho más colorido y vivo. Como él mismo se sentía.

La anécdota

 Durante un curso de inteligencia emocional con cinco directivos de una gran compañía española, decidimos debatir sobre la película. Preguntamos si todos la habían visto y pedimos a los tres que respondieron afirmativamente que le contasen a los otros dos cómo creían que Amelie había influido en la vida de Georgette.

Dos de ellos explicaron claramente la necesidad de Georgette de sentirse querida y que Amelie se lo había proporcionado claramente al crear la situación de conquistar a Joseph. Sin embargo, uno de ellos discrepó y dijo que realmente Amelie lo que le había conseguido era un problema más, ya que al final Joseph siente celos y comienza de nuevo su acoso. Quizá estaba proyectando alguna experiencia vivida.

Este tipo de ejercicios son complicados porque, aunque todos los participantes son capaces de identificar los quiebres de los personajes, las interpretaciones del porqué de cada uno suelen ser de lo más dispar.

Hoja de trabajo

Reúne a tu equipo/alumnos y pide que redacten una presentación de sus compañeros. Aficiones, ciudades preferidas, lo que les gusta y lo que no… Después guarda estos papeles y pide que uno por uno se levanten y expliquen al resto esos rasgos de sí mismos. No es un ejercicio evaluable, ni sirve para redimir a nadie. Simplemente ayuda a que tomen conciencia de que deben escucharse más unos a otros. Pero escucharse, además, con los cinco sentidos.

Este ejercicio desarrolla la capacidad de escucha activa y la atención global en los compañeros. En la escucha activa está la clave del éxito en las relaciones personales y con ejercicios básicos como éstos podemos concienciar de su extrema importancia.

Extraído de mi libro: Dirige de cine.

Lid Editorial Feliz semana 🙂

10 noviembre 2008 at 12:01 am Deja un comentario

Master & Commander

Lo que cuenta

Durante las guerras Napoleónicas, el Archeron, un buque de la Armada Francesa, debe ser capturado por el HMS Surprise, capitaneado por Jack Aubrey (Russell Crowe). El Archeron, más grande y superior al navío de los británicos, contraataca y deja gravemente dañado al HMS Surprise, que sorprendentemente no se dará por vencido. Armado de valor, deciden seguir al buque francés intentando sobrevivir a todo tipo de conflictos y dificultades, como el gélido frío de Sur, rumores de motines a bordo o terribles tormentas.

Desgraciadamente el barco francés se va cobrando más victimas y no sólo ha tomado a un ballenero reteniendo a prácticamente todos sus tripulantes si no que también en uno de los combates Maturin, el consejero y cirujano de la HMS Surprise sufre terribles daños que le obligan a practicarse una operación. Tomando la ciencia como orientación, y el tiempo de recuperación en las islas, urden un plan para poder de una vez por todas, terminar la misión. Una sagaz historia que conseguirá tenerte en vilo mientras recuperas la ilusión por las antiguas historias marinas. La historia nos recuerda que en según que situaciones el coraje siempre debe estar por encima de la resistencia física.

Lo que te cuento

Sin lugar a dudas, estamos ante una de las películas que mejor abordan la visión global de la dirección empresarial. Gestión del cambio, liderazgo o toma de decisiones son aspectos sobre los que claramente invita a reflexionar esta cinta. Sin embargo, teniendo como referencia el coaching, la historia naval que nos atañe deja evidencia una de las características más importantes de la personalidad de un coach: el compromiso.

En todos los casos de éxito, el coach en su vida personal se destaca por su disciplina, compromiso, amor por la camiseta, una cultura por la excelencia que prácticamente le definen y un éxito en la vida que transfiere a su equipo como ejemplo de su vida diaria. Su perseverancia y compromiso con el cliente son las claves del éxito.

Al comenzar cualquier proceso de coaching, se establece un acuerdo por ambas partes por el cual coach y coachee se comprometen a esforzarse en el trabajo común y la consecución del objetivo o la meta a alcanzar. No obstante, según el proceso va avanzando, es frecuente caer en la tentación de apartarnos de ese compromiso.

La apreciación de falta de rendimiento del cliente, la existencia de obstáculos aparentemente insalvables o la apatía de nuestro grupo suelen ser causas más que suficientes para lapidar una relación de coaching. Elementos que en la película se pueden identificar con la derrota en la batalla, los compañeros perdidos o la, en apariencia, superior inteligencia del contrario.

Ante estos desagradables impedimentos, el capitán Jack Aubrey consigue estimular a su tripulación salvaguardando la fortaleza de la orientación al objetivo ya que no duda al sacrificar a uno de sus hombres o al enfrentarse a un posible motín. Lucha hasta el final.

Como coach debes tener un referente de comportamiento similar en resistencia y perseverancia. Nunca deberemos dejar que nuestro coachee se aleje del objetivo. Este compromiso tácito se establece desde el primer momento que alguien te da la confianza y confidencialidad de trabajar con él: si no estás seguro de poder cumplir con esta premisa, es mejor que no comiences a generar unas vagas expectativas de éxito.

Es bueno recordar que, cuando nos asalten dudas o grandes dificultades, en nuestro abanico de herramientas siempre dispondremos de una palabra clave, la serenidad.

La serenidad es incuestionable para cualquier coach . No debemos dejarnos llevar por nuestros sentimientos y transferir o contratransferir en el coachee. La disposición de serenidad que ejerzas sobre el proceso será asimilada por el coachee acertadamente. Si tranquilizamos a nuestro equipo o cliente cuando surjan los imprevistos a los que antes hacíamos referencia, descubriremos que ellos nos siguen también con sosiego y calma.

Si consigues templar las situaciones, como el capitán Jack Aubrey al recibir el primer ataque, tendrás vía libre para dedicarte exclusivamente al objetivo último de todo proceso de coaching. El objetivo que el capitán Aubrey se marca es alcanzar y tomar el poder del Acheron y no ceja en su empeño hasta conseguirlo, el nuestro es que el coachee alcance su meta y debemos entregar lo mejor de nosotros hasta conseguirlo. Ese es nuestro compromiso y es por ello que somos coaches.

Momento especial

Existen varios momentos importantes para el estudio del coaching en esta historia, pero hay uno evidente que refleja la figura del compromiso en su máximo exponente.

El doctor Stephen Maturin es un gran naturista y, al descubrir que pasarían cerca de las islas Galápagos, le pide al capitán Aubrey atracar para tomar muestras, anotaciones e incluso capturar algunos especímenes de la fauna autóctona. Sin embargo, el compromiso adquirido por el capitán le obliga a posponer ese desembarco.

Tras días navegando, por fin consiguen volver a las islas y el doctor, que ha resultado herido, se dispone a explorar la isla en busca de una rara ave que habita en ella. Cuando decenas de muestras sacian las expectativas del doctor y justo a punto de capturar la ansiada ave, consigue vislumbrar al temido barco Acheron. Rápidamente decide volver al campamento y avisar al resto de la tripulación pero la herida no le deja correr y podría ser el fin de su navío. Es entonces cuando la llamada al compromiso es lo que más pesa en su decisión y suelta las muestras atrapadas con el único fin de acelerar su marcha.

Durante cualquier proceso habrá cosas bellas que intentarán distraernos de nuestro objetivo y esto nos dejará en un bucle o nos embarcará en un proceso paralelo de dudoso final. Nunca debemos perder de vista el objetivo y, aunque aparezcan elementos fascinantes, si no tienen importancia para la meta final, es mejor que sepamos aplazarlos.

Todo un personaje

Sin que sirva de precedente, en este caso sí hablaremos del protagonista. Pero no para alabar sus cualidades como líder o su habilidad de mando y manejo de la autoridad sino para comentar un defecto en el que ningún coach debe caer: el personalismo o el síndrome del coach-estrella.

No intentes ser nunca un coach-estrella, por muchas canas que peines o por muchos clientes que hayan pasado por tus manos. La única estrella del proceso es tu cliente y se merece que pongas a su servicio todo tu potencial y tus habilidades. Nosotros sólo ejercemos de catalizadores para el éxito. Ayuda a que muchos lo logren y entonces no tendrás que buscar la firma en tus trabajos: el proceso en sí hablará de ti.

La anécdota

En una reciente asamblea de coaching en la que estaba ejecutando un ejercicio sobre el compromiso, saqué a colación esta película y la posibilidad de dejar a un tripulante en alta mar.

Como imaginarás, el debate fue mayúsculo ya que la mayoría de las personas siempre opinarán que ningún objetivo justifica el sacrificio humano, aunque sea en sentido figurado, obviamente. Sin embargo, es fácil opinar desde la tranquilidad de una posición confortable. Intenta que asimilen un escenario de intensidad parecida y disfrutarás de un debate genial.

Hoja de trabajo

Reúne a tus compañeros/alumnos y forma, con un grupo de seis, una cama entrelazando sus brazos. Mientras, otros seis miembros servirán de refuerzo y otro, el más pesado, se tumbará en sus brazos.

La dinámica comienza cuando todos cogen a su compañero y lo estabilizan. A partir de ahí, los integrantes que forman la camilla podrán pedir cuando estén cansados el relevo de los que aguardan fuera. Los cambios sólo se podrán hacer de uno en uno y el compañero al que sostienen nunca podrá tocar el suelo. Cuando las fuerzas comiencen a fallar, los resultados serán evidentes.

Al terminar, analiza quiénes pidieron primero el cambio, quiénes se ofrecieron a sustituirles rápidamente, quiénes intentaron aguantar lo máximo posible y quién, por hacerlo, estuvo a punto de hacer perder la prueba. Cuando varios pidan el cambio al mismo tiempo, observa quién deja paso y quién no.

Este ejercicio demostrará claramente la visión del compromiso y los habituales fallos a los que una persona se enfrenta en la consecución de su objetivo.

Extraído de mi libro: Dirige de cine. LID Editorial.

Feliz semana.

3 noviembre 2008 at 12:01 am Deja un comentario

Referencias de cine

Ya era curioso haber recibido esta semana varios mails de personas que querían crearse una biblioteca de títulos eficaces y potentes con los que servirse en esto de la formación, pero más curioso ha sido asistir a mis clases del MPA en el CEU y que algunos de los alumnos y alumnas me pidieran exactamente lo mismo. Y aunque no sé si tendría que estar esto en el miércoles (día de herramientas) o aquí (día de cine). Quiero comenzar hoy lunes con un listado que figura en mi libro “Dirige de cine” y que creo que es lo suficientemente amplio para resolver las dudas que teníais y para comenzar a generar la biblioteca que pedíais.

Muchas de ellas las iremos comentando como vengo haciendo cada lunes.

Toma de decisiones

1. V de Vendetta (visualización)
2. La vida es bella (rapidez en situaciones adversas)
3. Batman begins (ser consecuente)
4. El coloso en llamas (ética)
5. The wonders (Marca personal)
6. El show de Truman (responsabilidad últimas consecuencias)
7. Senderos de Gloria (sistemas de dirección)
8. 13 días (factores externos)
9. Kill Bill (proceso necesario)

Trabajo en equipo

1. Salvar al soldado Ryan (grupo y equipo)
2. Ocean´s eleven (coordinación)
3. La liga de los hombres extraordinarios (poder experto)
4. El Señor de los Anillos (sentido grupo. Unión)
5. Oh brother! (individuo o equipo)
6. El profesional (jerarquía y normas)
7. Bichos (defensa del objetivo)
8. La Comunidad (Información negativa)

Liderazgo

1. El padrino (líder carismático)
2. Matrix (habilidades líder)
3. Star Wars (misión y visión)
4. Crash (suerte)
5. Toy Story (enfoque contingente)
6. Brave Heart (Discurso del líder)
7. Rebelión en la granja (Poder y autoridad)

Coaching

1. Mejor imposible (Empatía)
2. La ley de Bagger Vance (Motivación)
3. K-Pax (Curiosidad, romper paradigmas)
4. El sexto sentido (Reencuadre)
5. El nombre de la rosa (Mentoring)
6. Amelie (Escucha activa)
7. El club de los poetas muertos (Generosidad)
8. El silencio de los corderos (Preguntas efectivas)

Cambio

1. Full Monty (entorno externo)
2. Dick y Jane, ladrones de risas (adaptación al cambio)
3. Náufrago (enfoque proactivo)
4. American Beauty (negación al cambio)
5. Mars Attacks (preparación al cambio)
6. Un día de furia (respeto a los demás)
7. Very bad things (errores en el cambio. Puntos de control)
8. Billy Elliot (coach al cambio)
9. Granujas de medio pelo (soluciones fáciles en vez de difíciles)

Comunicación, habilidades, etc.

1. El método (intuición)
2. Smoking room (prudencia, cotilleos)
3. Indiana Jones (flexibilidad)
4. Piratas del caribe (comunicación ilusionante)
5. Ciudadano Kane (feedback)
6. Quiz show (responsabilidad)
7. El Golpe (Confianza)
8. Charlie y la fábrica de chocolate (confidencialidad y respeto)

Espero que os haya gustado. ¿Cuál añadiríais a la lista?

Pd. El grupo de alumnos del CEU al que hacía referencia sin duda ha sido una de las mejores experiencias de este mes. Con una formación a toda velocidad, con decenas de conceptos y viendo como sus cabezas prestaban atención a todo lo que se movía. Muchas gracias por hacerme sentir tan bien entre vosotros y vosotras.

Feliz semana

26 octubre 2008 at 11:01 pm 9 comentarios

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La grandeza de las cosas simples

Bienvenido y bienvenida a la grandeza de las cosas simples. Una línea de pensamiento basada en el discurso ilusionante, en la utilización de la creatividad y la diversión como método de desarrollo. Utilizando las poderosas herramientas del marketing personal aplicadas al liderazgo social apostaremos por líderes y personas empáticas, frescas, valientes, originales, optimistas y resolutivas capaces de enfrentarse a las normas establecidas, desarrollar sus capacidades y optimizar las de sus equipos.

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