Posts filed under ‘Enseñanzas del día a día’

Gracias por elegirme

Pues nada, que ya se acaba el año y hoy he decidido perdonaros la entrada de los libros para hacer una con mucho más sentido.

La semana que viene quiero hacer un pequeño recopilatorio de entradas que más han gustado, una pequeña encuesta, algunas entradas de otros blogs, escribir mis deseos y propuestas para el 2009 y algún mensaje de felicitación, así que este mensaje es para ti.

Gracias por demostrarme que esto tiene sentido, gracias por hacerme saber que estás ahí, gracias por darle sentido a todo esto… en definitiva, gracias por elegirme.

Son decenas los gurús, miles los expertos, millones las personas que tienen algo que decir y luego estoy yo jejeje. Sin más pretensión que ofrecer un poco de mi, sin más interés que el dotar a cada persona un poquito de felicidad, sin más ambición que la de servir de referencia en momentos duros. Este es vuestro rincón. Un pequeño hueco en el que nos reímos de todas aquellas personas que se toman la vida demasiado en serio, una esquinita del mundo en la que intentamos encontrar fórmulas para ser mejores, concentrar nuestra fuerza y proyectarle al mundo una idea clara:

La grandeza está en las cosas simples.

Por eso, gracias por dedicarme vuestro tiempo, por sonreír a la pantalla con algunas entradas, por desearme buenos deseos y por tirarme de las orejas cuando es necesario, en resumen… gracias por elegirme.

18 diciembre 2008 at 12:00 am 6 comentarios

Nieve

Como la mayoría de las personas saben, me encanta la nieve. Subir, deslizarme, disfrutar del aire helado en lo poco que mi cuerpo asoma, ir completamente abrigado, las risas y confesiones a miles de metros de altura sentado en la nieve…

En fin, que acabo de llegar del estupendo viaje que he realizado el pasado puente de la constitución y quería compartir con todo el mundo unas enseñanzas muy simples de todas las que he podido descubrir en este viaje.

1. No hay problema que aguante una puesta de sol en la cima de una montaña.

Muchas son las ideas y algunas las incertidumbres que me rondan la cabeza en esta época del año. ¿Qué pasará el año que viene? ¿Qué objetivos plantearme? ¿Cómo podré ser capaz de aprobar las asignaturas en la carrera? ¿Conseguiré mantener mi equilibrio entre vida profesional y personal?…

Algunas consiguen incluso arrebatarme horas de sueño cuando estoy en la ciudad… pero cuando consigo un momento como el de la foto… todo se esfuma.

Intenta averiguar qué momento te hace plenamente feliz. Consigue imaginarlo en tu mente cada vez que estés con agobio o estrés y cuando puedas… revívelo.

puesta de sol

2. Con risas, las agujetas son menos dolorosas.

Evidentemente un deporte como el snowboard requiere de un esfuerzo extra de nuestra musculatura poco acostumbrada a estos excesos. Así que no es de extrañar que surjan las temidas agujetas.

Pero es sorprendente como cuando estás disfrutando de una agradable compañía, una situación enriquecedora y unas risas felices, las agujetas desaparecen por completo.

Si eres capaz de sacar la felicidad y el entusiasmo cuando ejecutas una tarea que nos suponga un esfuerzo, todo nos parecerá más llevadero. Tu mente lo agradecerá y tu cuerpo, sorprendentemente, también.

)

3. Si quieres conseguir algo y el tiempo está en tu contra… sólo tienes que deslizarte más rápido.

En ocasiones, debes recorrer grandes distancias y contar con varios imprevistos. Si habrá mucha gente esperando en los remontes, si el tiempo de recuperación será suficiente, si encontraremos muchas personas en las pistas… Pero no tenemos demasiado tiempo, debemos llegar a nuestro destino o nos cierran la estación con los problemas consecuentes.

En ese momento debes pensar, ser consciente de tus capacidades y ser lo suficientemente autocrítico para reconocer, si fuese el caso, que debes escoger otras opciones para llegar a tu destino (autobús, taxi…) Pero si realmente confías en tus habilidades y crees que puedes alcanzar tu objetivo, sólo debes concentrarte, poner todos tus sentidos en lo que haces y deslizarte lo más rápidamente que puedas, teniendo en cuenta tu seguridad y la de quienes te rodean.

deslizándome

4. No olvides que siempre dejas huella.

Como bien diría mi amigo Andrés Pérez Ortega. Todos vamos dejando una huella propia. Lo importante es saber si la huella que dejas es la apropiada.

Una de las mejores sensaciones al hacer snow es la de hacer fuera pista por nieve virgen. El ruido desaparece, la sensación de flotar es estremecedora y la conciencia de dejar la marca que deseemos en la nieve es inspiradora.

Como si estuviésemos impregnando con nuestra marca personal a alguien que no tiene ninguna referencia ni prejuicio hacia nosotros. Como si de nuestra actuación dependiera la imagen que en la mente de esa persona se quedase grabada… Ahora elimina el condicional, porque al igual que una tabla deja la marca que tu deseas en la montaña, tus actuaciones son lo que realmente dejan la marca en las personas que se cruzan en tu vida.

nieve virgen 

Quizá esta entrada no te ha descubierto nada nuevo y quizá creas que lo que aquí digo es obvio. Sin embargo considero que todo es importante, los detalles, el disfrutar de las pequeñas cosas, el aprender o recordar esos detalles que nos hacen ser más felices… Esta entrada es una de las que más he disfrutado y podría seguir hablando horas sobre lo que me transmite la nieve y el snow, pero creo que ya es bastante obvio mi estado de satisfacción plena.

Muchas gracias por acompañarme en este viaje 🙂

andorra1andorra2cima

9 diciembre 2008 at 12:00 am 2 comentarios

Un dolor de muelas

Es increíble que a una persona a quien nunca le ha dolido la boca, decida hacerse unos empastes y arreglarse un par de dientes rotos y ¡¡zas!! Un nervio se infecta, se inflama y un dolor insufrible se apodera de su diente, de su boca y de su cuerpo.

Pues esa persona soy yo.

El pasado jueves comenzó el calvario y lo malo no estaba en el dolor en si mismo o la sensación de querer morirse. El peor de los inconvenientes es que además, este fin de semana, tenía que dar clase viernes, sábado y domingo, un total de 20 horas en dos días y medio.

Lo cierto es que estaba inquieto y temeroso de no poder dar bien la clase, puesto que mis alumnos y alumnas se merecían una clase estupenda como las personas que han asistido con anterioridad o los futuros. De ellos no era culpa mi estado físico y aunque lo pudieran comprender, ya que ha sido un grupo especialmente empático, era mi responsabilidad.

Así que tras la ayuda de una buena amiga que me facilitó unos maravillosos medicamentos que aunque no pudieron controlar el hinchazón, si al menos calmar lo suficiente el dolor como para hacer mi trabajo con normalidad.

Este episodio me ha hecho descubrir varios detalles maravillosos relacionados con el dolor:

1. La gente quiere ayudar a que superes el dolor.

2. Si realmente disfrutas con algo, la energía positiva nubla todo dolor.

3. La sonrisa es el mayor enemigo de los dolores.

4. La comunicación sincera y la vulnerabilidad ante el dolor generan equipos sinérgicos.

5. Un dolor no debe detener todo lo positivo que puedas dar.

6. El dolor es tuyo, compártelo con otros, pero que no estén obligados a cargar con él.

7. El maravilloso recordar el dolor… tras visitar de nuevo al dentista  🙂

Lo cierto es que me siento orgulloso de lo bien que se cerró el curso, la unión conseguida con los alumnos y la motivación y curiosidad despertada tanto en ellos, como en otros compañeros que estaban por allí.

El dolor siempre es desagradable, siempre creemos que nuestro dolor es único. Incluso en ocasiones nos duele, llorar de dolor y no lo hacemos por vergüenza, rabia o soberbia. Con respecto a eso sólo puedo decir una cosa:

“Las lágrimas limpian los ojos y con los ojos limpios vemos mejor lo que nos rodea, así que no olvides que para disfrutar a veces de todos los colores con una sonrisa, debemos primero ayudar a los ojos limpiándolos”

Por otro lado, de estos días me gustaría hacer una reflexión que surgió de un sms que me mandó una amiga este sábado. Tras varios meses de amistad y conversaciones, el pasado sábado me contestó “¿Sabes que es la primera vez desde que nos conocemos que utilizas palabras negativas en un mensaje? Es la primera vez que dices: Estoy fatal” me llamó varias veces y me ha mandado varios mensajes preguntando. (Gracias a todas las personas que lo han hecho)

Tras repasar el mensaje varias veces, me quedo con un pensamiento poderoso. Seguramente mi actitud positiva se refleje siempre en mi vocabulario y de esa manera proyecto a quienes me rodean mi estado de felicidad casi permanente y mi plenitud emocional. Sin embargo, la gente necesita saber que también eres una persona y que tienes días malos, días buenos, momentos de dolor, tristeza… Eso nos humaniza, nos vuelve más vulnerables y seguramente más cercanos.

Yo también tengo mis días así, por supuesto, pero gracias a lo vivido este fin de semana ahora sé que mi gente también desea escucharme a mi pedir ayuda. Sé que me costará, pero prometo trabajar para borrar esa barrera.

Como mi abuela suele decir:

“No es de fiar a quien todo le va bien, ni sincero quien siempre está feliz”

No todo me va bien, ni estoy siempre feliz… pero lo sigo intentando 🙂

¡Feliz martes!

2 diciembre 2008 at 3:53 am 10 comentarios

Una cura de humildad

Es increíble lo importante que ha sido la semana pasada en mi vida. Lo realmente cambiante y vivencial de sus momentos.

Es realmente cierto que cuando las cosas van casi siempre hacia arriba y además a una velocidad considerable, como es mi vida en estos momentos, es fácil perder ciertas perspectivas que nunca deberían olvidarse. 

Tener mi edad y conseguir el posicionamiento profesional que en estos momentos estoy disfrutando, ver cómo mis libros agotan sus ediciones o que tus alumnos siempre hablen maravillas de ti no ayuda en exceso a tener los pies en el suelo.

“Debe ser por la moqueta” comentaba un amigo recientemente.

Lo cierto es que acostumbrado a que siempre te reciban entre elogios, que te inviten a comer o a cenar con extraños y que hablen de tus excelencias (por mucho que intentes evitarlo) en lugares donde siempre el suelo está enmoquetado a lo único que ayuda es que siempre estés un centímetro despegado del suelo. Un centímetro que no parece mucho, pero que en ocasiones se convierte en una distancia insalvable. 

Siempre he intentado ser cercano, sencillo y muy humano, pero hasta esta semana no me había dado cuenta de lo fácil que es irse alejando poco a poco de los valores que me trajeron hasta aquí y que espero no volver a olvidar.

Mi agenda de la semana pasada me hizo disfrutar de los momentos más agradables al lado de unos estupendos gurús: Un agradable Juan Carlos Cubeiro, una genial Marta Romo y un impactante Antonio Moya (tres personas a las que admiro). Disfruté de unas sesiones de estrategia social bastante importantes en la carrera de una persona que llegará lejos. Sin duda me entusiasmé al ver los excelentes trabajos de los alumnos del MPA en CEU y la clase que les pude ofrecer el viernes creo que me llenó más a mi que a ellos. Y por supuesto la jornada de JSE sobre el Método MEJORA englobado en unas jornadas de igualdad fue exquisito.

Pero… ¿Acaso no son cosas de las que disfruto habitualmente? ¿Qué ha cambiado? ¿Dónde está la cura de humildad?

Pues bien, a lo largo de la semana pasada decidí asistir a todas y cada una de las clases de la carrera a la que me he matriculado y he podido vivir la experiencia de ser un alumno más. Pero no de esas famosas conferencias o seminarios de gurús internacionales. Un alumno de unos profesores de 1º de publicidad (evito comentar sobre ellos en este primer post para evitar falsas creencias) y con unos compañeros que están en otra etapa vital (18-23 años).

Sin que ellos lo sepan, entre todos me han hecho recordar para qué me dedico a esto, porqué he decidido mi estilo y mi forma de ser. Estoy comprometido con las personas y no con los cargos o con los laureles.

¡Qué importante darse una cura de humildad de vez en cuando! ¡Qué importante disfrutar de las emociones de los compañeros! ¡Qué importante disfrutar de una formación directa, clara y cercana!

Este cambio de rol me está viniendo fantásticamente bien y aunque hoy me pongo el traje de batalla para Sevilla y San Sebastián y despliegue mis mejores plumas en unas sesiones de estrategia y liderazgo social (que también es lo que buscan los clientes) Ahora lo vuelvo hacer teniendo en la cabeza las inquietudes de Ana, la energía de Jota, la complicidad de Patricia, las ganas de Oscar, la sonrisa de Sofi, las curiosidades de Yago… Tengo un año para descubriros a todos y todas, tengo un año para descubrirme mejor.

GRACIAS

Feliz semana

25 noviembre 2008 at 12:08 pm 3 comentarios

Un día de lluvia

Muchos conocerán que las enseñanzas están en cada esquina, a cada paso y si leéis este blog… más.

Me gusta sacarle partido a casi todas las cosas simples que me rodeas y darle una vuelta para demostrar que siempre podemos desarrollarnos un poco más.

Estás conduciendo tu coche en una noche de tormenta terrible. Pasas por una parada de autobús donde se encuentran tres personas esperando:

1. Una anciana que parece a punto de morir.

2. Un viejo amigo que te salvó la vida una vez.

3. El hombre perfecto o la mujer de tus sueños.

¿A cuál llevarías en el coche, sabiendo que sólo tienes sitio para un pasajero?

Este es un dilema ético-moral que una vez se utilizó en una entrevista de trabajo. Podrías llevar a la anciana, porque va a morir y por lo tanto deberías salvarla primero o podrías llevar al amigo, ya que él te salvó la vida una vez y estas en deuda. Sin embargo, tal vez nunca vuelvas a encontrar a la persona de tus sueños.

El aspirante que fue contratado (de entre 200 aspirantes) no dudó al dar su respuesta. ¿QUÉ DIJO? Simplemente contestó: “Le daría las llaves del coche a mi amigo y le pediría que llevara a la anciana al hospital, mientras yo me quedo esperando el autobús con la mujer de mis sueños.”

Moraleja de esta historia: Debemos superar las aparentes limitaciones que nos plantean los problemas y aprender a pensar creativamente

Siguiendo esta línea de pensamiento, os propongo un ejercicio de lógica creativa a ver qué tal se nos da entre todos y todas… (por favor, que el señor Google se abstenga de jugar que está a otro nivel)

¿Cuántos animales tengo en mi cortijo, si todos son perros, menos dos; todos son gatos, menos dos, y todos son caballos, menos dos? ¿Qué? ¿Lo has descubierto ya? ¿Que nooo…? Bueno, pues ahí va una pista: son muchos menos de los que piensas…

Si os gusta esto, lo haremos de vez en cuando

18 noviembre 2008 at 12:02 am 3 comentarios

Cuestión de actitud

Como dice Fito Páez, es “sólo una cuestión de actitud”.

Si nos remitimos al significado de esta palabra, encontraremos que es una postura del cuerpo humano, especialmente cuando expresa algo con eficacia o una disposición de ánimo de algún modo manifestada, de lo cual desprendemos que la actitud se proyecta a través del cuerpo y de los sentimientos.

Por lo tanto no es un don extraordinario que poseen ciertos individuos sino la predisposición de todos los seres humanos de ejecutar conductas de manera EFICIENTE como reacción por un sentimiento o situación.

Observemos que de una u otra forma, siempre llegamos al término eficiencia/eficacia.

En el mundo actual donde el éxito en cada área de la vida, es casi una obligación, el factor actitud es lo que nos llevará a lograrlo.

Así es que empresas exitosas, dependen en buena parte de la actitud de sus empleados. Estos empleados suelen ser enérgicos, comprometidos, entusiastas, tienen un alto perfil, y un impulso excepcional hacia la excelencia. Entablan vínculos emocionales con los clientes, logrando así su lealtad.

De esta forma, los programas de capacitación de las empresas deberán dedicarse a desarrollar y perfeccionar esta habilidad, ya que el desempeño de los empleados y el consiguiente impacto en el compromiso y futuras relaciones estables y duraderas de los clientes, depende de que los primeros puedan poner en juego su actitud.

Por otra parte, consideremos la definición de actitud de Allport: predisposición aprendida para responder de modo favorable o desfavorable a un objeto o clase de objeto.

Pues bien, si las actitudes están constituidas por las “creencias” (componente cognoscitivo), la valoración (componente afectivo) y la tendencia a actuar (componente activo), se pueden llegar a modificar a través de un proceso de aprendizaje o cambio de manera de pensar.

Existen técnicas teatrales que detectan y estimulan las cualidades de las personas modificando sus actitudes negativas. Estas técnicas apuntan a desarrollar la conciencia y expresividad del cuerpo en relación con lo íntimo y con el entorno.

Los talleres de teatro trabajan sobre los afectos, estimulan la libre expresión y manifestaciones espontáneas, enriqueciendo los códigos de comunicación y revalorizando a la persona para que recupere y acreciente su autoestima.

Nos enseñan a ser más creativos, lúcidos y libres a la hora de enfrentarnos al ámbito social. Estimulan la creación de energías para cambiar nuestra forma de pensar, y de ese modo los sentimientos que nos limitan.

Actitud para el éxito personal

El único desafío de esta vida, no es conseguir lo que deseamos, sino seguir desando lo que conseguimos.

El éxito personal es la combinación del éxito exterior (el que tenemos en el mundo) y el interior (la satisfacción personal). Tener éxito no significa sentirse bien o estar satisfecho con la vida, significa tener confianza en que se puede obtener todo lo que se quiere y sentirse motivado para hacerlo. Para alcanzar el éxito se debe tener una actitud positiva, que se logra con algunos pequeños cambios en la forma de pensar, sentir o actuar. Cuando se logra una actitud de éxito en la vida, ésta deja de ser una lucha y lo que antes era difícil, resulta sencillo. Los problemas continúan, pero uno es capaz de resolverlos.

Es preciso aprender a convertir los sentimientos negativos en positivos y las experiencias desagradables en lecciones aprendidas.

Aprender a hacerse cargo de uno mismo, es un proceso mental. Uno es responsable de lo que piensa y no es fácil cambiar el modo de pensar, pero hay que tomar la decisión. Tenemos la libertad de escoger la felicidad. Somos libres de elegir entre una actitud autorrealizante, en vez de una autoderrotante. Podemos elegir entre actitudes autofrustrantes o actitudes sanas y constructivas.

De nuestra elección dependerá que las experiencias de nuestra vida sean estimulantes y positivas o no.

“ ES SOLO UNA CUESTION DE ACTITUD, NO TENER NADA Y TENERLO TODO”.

11 noviembre 2008 at 12:01 am Deja un comentario

Hoy puede ser un gran día

Realmente no es que puede, es que seguro que lo es. Hoy no voy a hablar de nada y voy a decir mucho. Hoy es mi cumpleaños y por eso quiero compartir una de mis canciones favoritas (anclaje emocional incluido) con todas las personas que leéis este blog. Gracias por vuestra compañía, por vuestras críticas, apoyos, sonrisas y letras. Gracias por vuestros momentos, por vuestras emociones y confidencias. Gracias por hacerme feliz. Gracias por todo.

“Hoy puede ser un gran día. Plantéatelo así, aprovecharlo o que pase de largo, depende en parte de ti.

Dale el día libre a la experiencia para comenzar, y recíbelo como si fuera fiesta de guardar.

No consientas que se esfume, asómate y consume la vida a granel.

Hoy puede ser un gran día, duro con él.

Hoy puede ser un gran día donde todo está por descubrir, si lo empleas como el último que te toca vivir.

Saca de paseo a tus instintos y ventílalos al sol no dosifiques los placeres; si puedes, derróchalos.

Si la rutina te aplasta, dile que ya basta de mediocridad. Hoy puede ser un gran día date una oportunidad.

Hoy puede ser un gran día imposible de recuperar, un ejemplar único, no lo dejes escapar.

Que todo cuanto te rodea lo han puesto para ti. No lo mires desde la ventana y siéntate al festín.

Pelea por lo que quieres y no desesperes si algo no anda bien.

Hoy puede ser un gran día y mañana también.”

 

Este video lo encontré por casualidad mientras buscaba la canción, pero me parece muy potente y apto para un día como hoy (esto parece más la entrada del viernes, pero bueno, hoy es mi día libre y lo quiero compartir con mi gente)

Y otro para ver que si cuando quieres conseguir algo perseveras, luchas y eres fiel a tus creencias:

Al final consigues convertirte en uno de los más grandes.

4 noviembre 2008 at 12:01 am 4 comentarios

Nueva web y los sinceros de teflón

Hoy estoy de celebración. Tras una semana en la que las pruebas y los ajustes se han sucedido, por fin mi nueva web está terminada.

Ha sido un fantástico trabajo de Diana y de Toni. Gracias a ambos y disculpad mis “arranques de creatividad”, sé que no es fácil controlarme, je je

El nuevo concepto era crear una web más personal, más optimista y mucho más actualizable que la anterior, que si bien tenía un original menú mac y unas síntesis excepcionales, no llegaba a transmitir cómo soy yo realmente. Espero vuestras opiniones obviamente.

Por otro lado, hoy quiero comentar un nuevo descubrimiento del día a día, un nuevo enemigo de las relaciones humanas. Tras los malvados sonrientes y los cizañeros llegan… Los sinceros de teflón.

Seguramente a todos y todas nos ha pasado alguna vez, alguien cercano dice que tiene que decirnos algo y de repente empieza a llovernos en cada una de sus palabras una cantidad de prejuicios, ideas infundadas o inseguridades que consiguen destrozar nuestra tranquilidad, nuestro balance emocional y en ocasiones, nuestra amistad. Y todo por que todo lo que dice o viene de interpretaciones maliciosas de nuestros actos o palabras o porque son invenciones o exageraciones de nuestro comportamiento que dicha persona da como certeras opiniones y verdades absolutas.

Estas personas son fáciles de reconocer porque siempre se esconden tras frases del estilo “Yo es que lo tenía dentro y te lo tenía que decir”, “A mi también me gustaría que me dijeses las cosas si te encontraras en una situación similar” o incluso “yo al menos soy sincero y no me lo guardo”.

La sinceridad mal entendida provoca en quien la recibe una montaña rusa de sentimientos que si no están bien gestionados, puede conducir al dolor, la pena, la culpabilidad. Y es que no hay que confundir nuestra verdad con “LA VERDAD” y por tanto nuestra realidad y creencias con “LA REALIDAD”. Por cierto otra frase que les encanta a esa raza es “Es que esto es así”.

Al igual que los malvados sonrientes, esta curiosa especie nunca abandona su aparente estado de serenidad mientras clava las garras de la desconfianza y de sus frustraciones e inseguridades en tu corazón. Y nunca pensará en los sentimientos que produce en la otra persona. Esa negatividad la suelta y no le es recíproca puesto que son de teflón y por tanto… les resbala.

Así que recordad que para no convertiros en un sincero de teflón, cuando tengáis ganas de contar algo a alguien, intentad eliminar vuestras creencias y basaros en lo tangible, vuestra incertidumbre no tiene porqué pagarla la otra persona. Y sobre todo, pensad si estáis utilizando las palabras correctas y el lenguaje apropiado para no dañar a quien os escucha. La sinceridad siempre, pero con tacto. También podéis recordar una maravillosa historia de Sócrates:

En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos.
Un día un ciudadano se encontró con el gran filósofo y le dijo:
-¿Sabes qué escuche acerca de tu amigo?…
-Espera un minuto- replicó Sócrates. Antes de decirme nada quisiera que pasaras un pequeño examen. Yo lo llamo el examen del triple filtro.
-¿Triple filtro?-
-Correcto- continúo Sócrates-. Antes de que me hables sobre mi amigo, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro. El primer filtro es la verdad.
-¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?-
-No- dijo el hombre-, realmente solo escuche sobre eso y…
– Bien- dijo Sócrates.
Entonces realmente no sabes si es cierto o no. Ahora permíteme aplicar el segundo filtro de la bondad. ¿Es algo bueno lo que vas decirme de mi amigo?
-No, por el contrario…
-Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Pero podría querer escucharlo porque queda un filtro, el filtro de la utilidad. ¿Me serviría de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?
-No, la verdad que no.
-Bien- concluyó Sócrates-. Si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno, e incluso no es útil ¿para qué querría saberlo?
Usa este triple filtro cada vez que oigas comentarios sobre alguien…

Tengan cuidado ahí fuera 😉

27 octubre 2008 at 11:01 pm 7 comentarios

Trabajando en la sombra

Como cada Martes, hoy me disponía a escribir mi entrada de “las enseñanzas del día a día” y debe ser que esta semana ha sido muy intensa porque no sabía por donde empezar. Podría haber hablado de la generosidad y así enganchar con el tema de ayer, podría hablar de la gente que confunde esa generosidad con interés propio y lapida una relación sana. Podría hablar de la desconfianza, de la confusión habitual entre sinceridad y falta de tacto… de cuando te sientes traicionado.

Pero también es cierto que podría hablar de las buenas compañías, la gente amable y cercana, de los refuerzos positivos, del cariño, de la lógica…

Y es que es relativamente comprensible que cuando la gente ve algo que no comprende, siempre tienda a vomitar sobre ti todas sus incertidumbres e inseguridades. Es el coste de trabajar en la sombra.

Las personas que como yo, parte de su trabajo lo dedican a desarrollar escenarios o personas mediante estrategia y planificación corren el riesgo de caer en la sospecha de que estamos todo el día haciendo lo mismo. ¿Te imaginas un electricista que vaya por la calle arreglando las bombillas? ¿Un matemático que vaya contando sus pasos mientras sale a bailar con sus amigos? ¿Un carnicero…? Bueno, eso je je.

Suelo ser transparente, pero a veces te encuentras con personas que dicha transparencia no la soportan y comienzan a rellenar con su información. Ya no ayudas porque crees en la persona, si no porque te interesa, ya no propones ideas por que confías en compartir si no por que crees que tú solo no puedes… en fin, una lástima de pensamiento.

Yo quiero creer en otro tipo de personas, personas como Diana o Antonio, como Joaquin o Zelenia o como Alex, Iván y Borja. Personas como Bea, Inma, Natalia, Juan, Alejandro, Carlos, Aida, Javier, Fran, Fernando… ya sabéis chicos que sois geniales. Esta curiosa raza de personas se apoyan entre ellos y sí, lo hacen sin esperar nada a cambio.

Ayer una amiga me dijo: es el coste de trabajar en la sombra.

Pues estoy muy orgulloso de mi trabajo, yo quiero convertir a decenas de personas en grandes lideres sociales, porque esa es mi función, porque ese es mi trabajo y porque soy feliz haciéndolo. Y quien crea que en las sombras no se puede ejercer de manera positiva, eficaz y generosa, simplemente le pongo una pincelada para abrir su desenfocada mirada.

Gracias a todas las personas que aportan felicidad y positividad cada día en mi vida.

21 octubre 2008 at 8:59 am 6 comentarios

El cizañero

Hoy traigo a mi blog una enseñanza “negativa”, pero no os preocupéis, que sólo es como planteamiento.

Todo el mundo sabe que mi filosofía es ver la vida desde un prisma positivo ya que creo que una persona negativa va cerrando el objetivo para que al final las cosas salgan como ella había dicho que iban a salir (profecía autocumplida). Además, pocas salidas o posibilidades puede encontrar alguien que está cabreado y obtuso. Por eso creo en la positividad, en relativizar los sucesos y en sacar los elementos optimistas de todo lo que nos sucede. Aunque en ocasiones me encuentro con mi gran enemigo… la comunicación negativa y el cizañero.

El cizañero es una persona inteligente, manipuladora, que suele haberse ganado la confianza de algunas personas y por tanto, sus palabras suelen ser bien interpretadas. Es una persona que controla las dudas razonables y la comunicación negativa para crear o generar posibilidades de incertidumbre y miedos entre las personas que le rodean. Su única intención, sacar un beneficio personal de la situación.

Pero por suerte no es infalible. Su talón de Aquiles es el enfrentamiento cara a cara, donde siempre utilizará la excusa de que “me has malinterpretado” o incluso en ocasiones intentará salvar su posición a costa de perder esa amistad o relación que os unía con un “yo nunca te he dicho eso”. No te preocupes, luego intentará reconducir de nuevo vuestra relación.

Es increíble el daño que puede hacer una persona cizañera en una organización. Y aunque toda persona lleva un pequeño cizañero dentro, debemos estar atentos y no dejar que nuestros intereses particulares se antepongan a las relaciones y el trato entre las personas. Si te reconoces en una situación así, recuerda que no todo vale y que tu actitud de hoy será juzgada el día de mañana.

Si por el contrario eres víctima de una persona cizañera recuerda los careos y la información directa. Elimina sus argumentarios y sobre todo, no dejes de sonreírle. Es como el ajo para los vampiros.

Sonrisas para todos y todas 🙂

pd. Si alguien desea saber más (y así comprender la imagen de hoy) os recomiendo que leáis “La cizaña” de Astérix y Obélix

13 octubre 2008 at 10:01 pm 3 comentarios

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La grandeza de las cosas simples

Bienvenido y bienvenida a la grandeza de las cosas simples. Una línea de pensamiento basada en el discurso ilusionante, en la utilización de la creatividad y la diversión como método de desarrollo. Utilizando las poderosas herramientas del marketing personal aplicadas al liderazgo social apostaremos por líderes y personas empáticas, frescas, valientes, originales, optimistas y resolutivas capaces de enfrentarse a las normas establecidas, desarrollar sus capacidades y optimizar las de sus equipos.

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